Noray reivindicó la escuela de Grondona para su hijo: el modelo que Independiente debería dejar atrás

Noray Nakis dijo que Luciano aprendió de él y de Julio Grondona. Lejos de despejar dudas, la defensa ubica al candidato dentro de una tradición personalista que el club no necesita repetir.

Noray Nakis dijo que Luciano aprendió de él y de Julio Grondona. Lejos de despejar dudas, la defensa ubica al candidato dentro de una tradición personalista que el club no necesita repetir.

La defensa que terminó abriendo otra discusión

En marzo de 2026, Noray Nakis reapareció para defender la trayectoria de su hijo. Según reprodujo Infierno Rojo, sostuvo que Luciano había aprendido de él y de Julio Grondona. También cuestionó el apodo surgido del episodio de la toalla y destacó que su hijo alcanzó lugares a los que otros no llegan.

La declaración busca legitimar experiencia. Sin embargo, transforma una pregunta sobre el futuro en una reivindicación del pasado. Grondona condujo la AFA durante décadas mediante un esquema hiperpersonalista, con poder concentrado y controles débiles. Presentarlo como escuela deseable no es una credencial tranquilizadora para un club que necesita instituciones fuertes.

Herencia no es responsabilidad automática

Luciano Nakis no es responsable de las decisiones de su padre ni de Julio Grondona. Evaluarlo por parentesco sería injusto. Lo que sí puede evaluarse es la tradición que sus propios defensores eligen reivindicar y el modo en que esa tradición aparece en su carrera.

Su ascenso se produjo dentro de estructuras donde los vínculos personales tienen enorme peso: Deportivo Armenio, AFA, delegaciones de selecciones y luego FIFA. Lista Roja debería explicar qué parte de ese aprendizaje conservaría y qué prácticas rechazaría expresamente.

Independiente necesita reglas, no padrinazgos

La experiencia puede ser valiosa si se traduce en equipos profesionales, concursos, controles, publicación de contratos y límites al presidente. Cuando se ofrece solamente como acceso a contactos, termina justificando el mismo sistema de favores que después impide auditar decisiones.

La frase de Noray permite una conclusión política: Lista Roja no representa una ruptura clara con la vieja dirigencia del fútbol. Hasta que pruebe lo contrario con estatutos internos y compromisos verificables, su narrativa de renovación queda contradicha por su propia genealogía.

Fuentes consultadas

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