La deuda interna de Independiente exige un plan: la promesa de Nakis no alcanza

Las obligaciones con futbolistas condicionan ventas y salidas. Frente a ese cuadro, decir que Lista Roja se hará cargo de la deuda sin publicar cifras ni financiamiento es una promesa insuficiente.

Las obligaciones con futbolistas condicionan ventas y salidas. Frente a ese cuadro, decir que Lista Roja se hará cargo de la deuda sin publicar cifras ni financiamiento es una promesa insuficiente.

Una deuda que aparece en cada negociación

Orgullo Rojo describió en julio de 2026 un patrón preocupante: cuando un futbolista negocia su salida, aparecen obligaciones pendientes que reducen el margen del club. El medio mencionó los casos de Ignacio Malcorra y Nacho Pussetto y sostuvo que esas deudas debilitan la posición de Independiente para vender, intercambiar o liberar jugadores.

La nota es crítica de la conducción actual y no prueba por sí sola el monto total del pasivo. Pero plantea una pregunta que toda lista opositora debe responder: qué entiende por deuda, qué parte está vencida, qué compromisos existen con el plantel y cuáles son los flujos necesarios para que el fútbol deje de financiarse pateando obligaciones.

La frase de Lista Roja

Nakis afirmó que su espacio se hará cargo de la deuda de Independiente. La formulación suena contundente porque evita el verbo más incómodo: financiar. Hacerse cargo puede significar pagar con ingresos ordinarios, conseguir aportes privados, tomar nuevos préstamos, refinanciar o vender activos. Cada alternativa tiene costos y beneficiarios distintos.

Sin un inventario del pasivo, un flujo de fondos y la identidad de quienes aportarían capital, la promesa no se puede auditar. Tampoco se explicó si existirían garantías, intereses, derechos económicos, prioridad de cobro o influencia en decisiones deportivas. En un club endeudado, el dinero que llega sin contrato público suele terminar costando más que el que falta.

Qué debería presentar Lista Roja

Un plan serio debería separar deuda bancaria, fiscal, laboral, comercial, judicial y deportiva; indicar vencimientos; proyectar ingresos conservadores; explicar el tratamiento de contingencias; y publicar quién ejecutará el saneamiento. También debe contemplar la deuda interna con jugadores, empleados e infraestructura.

Hasta que esa documentación exista, la promesa de Nakis es políticamente atractiva pero financieramente vacía. Independiente ya pagó demasiado por soluciones personalistas. Cambiar de firmante sin cambiar el sistema no es arrancar de cero: es reiniciar el mismo problema.

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